HEMORRAGIAS, QUE SON, CLASES Y CÓMO SE REALIZA LA ATENCIÓN.
Es la salida de sangre, en escasa o en abundante cantidad, por fuera de un vaso sanguíneo (una vena o una arteria). En algunos casos de golpes fuertes (traumas graves), el sangrado puede ser interno y el paciente puede estar frío, pálido, sudoroso, confundido, tembloroso, mareado, débil o con sueño. En el trauma cerrado de abdomen pueden presentarse sangrados abundantes del intestino, del estómago o ginecológicos, todos los cuales deben ser tratados rápidamente en el servicio de urgencias.
Hemorragia nasal, o epistaxis: Es la pérdida de sangre por la nariz, ocasionada por traumas, por cuerpos extraños o como signo de enfermedades graves
QUÉ HACER:
- Identifíquese ofreciendo ayuda.
- Protéjase usted mismo: use elementos de bioseguridad (guantes desechables, tapabocas, monogafas).
- Acérquese con precaución al paciente.
- Siente a la sombra al paciente; déjele la cabeza en posición neutra (no hacia delante ni hacia atrás): esto evita ingerir la propia sangre, lo cual puede ocasionar vómito.
- Presione la nariz en su parte media, por debajo del hueso propio, o tabique (la parte más dura de la nariz) e iniciando el cartílago (la parte más blanda de la nariz), con sus dedos índice y pulgar, durante 15 minutos, sin obstruir la respiración.
- Si persiste la hemorragia a pesar de las anteriores recomendaciones, recuerde tener a mano los números de emergencia de su EPS para recibir asesoría, o active el NUSE 123, donde se le brindará orientación e información en caso necesario.
- Si la causa del sangrado es por trauma facial, acuda de inmediato al servicio de urgencias de la institución de salud.
Hemorragia interna: Es la ruptura de algún vaso sanguíneo en el interior del cuerpo.
Hemorragia externa: Es la hemorragia producida por ruptura de vasos sanguíneos a través de la piel, este tipo de hemorragias es producida frecuentemente por heridas abiertas
Hemorragia capilar: Es la más frecuente y la menos grave, pues los capilares sanguíneos son los vasos más abundantes y con poca presión de sangre, ocurre en los raspones o excoriaciones. La sangre fluye en sábana: no se puede visualizar vasos sangrantes.
Hemorragia venosa: El sangrado procede de pequeñas venas lesionadas y la sangre sale de forma continua, pero sin fuerza: la sangre es de color rojo oscuro.
Hemorragia arterial: Es la más grave. El sangrado procede de arterias lesionadas y la sangre sale en forma de chorro intermitente cuando las arterias son de mayor calibre: la sangre es de color rojo rutilante. Cuando se trata de arterias de gran calibre como la arteria humeral, femoral o la aorta si no se trata a tiempo puede llegar a la muerte
.
QUÉ HACER:
- Asegúrese de que ni usted ni la persona afectada corran peligro adicional (evalúe y asegure la escena).
- Identifíquese ofreciendo ayuda.
- Protéjase usted mismo: use elementos de bioseguridad (guantes desechables, tapabocas, monogafas).
- Acérquese con precaución al paciente.
- Si la herida es muy grave, recuerde tener a mano los números de emergencia de su EPS para recibir asesoría, o active el NUSE 123, donde se le brindará orientación e información en caso necesario. Controle la hemorragia, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Acueste o siente a la víctima.
- Controle la hemorragia haciendo presión directa sobre la herida con una tela limpia, gasas, apósitos o compresas, manteniendo una presión fuerte y continua durante 10-15 minutos; asegúrese de que sus manos no tengan contacto directo con la sangre del paciente.
- Si la sangre empapa la tela, no la retire; ponga otra encima y siga haciendo más presión, para facilitar la coagulación y evitar el sangrado.
- Si sangra una extremidad, elévela por encima de la altura del corazón.





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